🍂🍁 Soy Otoño” 🍁🍂

Soy Otoño
ya que en las hojas secas que se me van, se emancipan los amores que no llegaron al primer beso
Soy Otoño
si ves en el amarillo de mi follaje que quiere imitar la luz de luces del dorado Sol
Soy Otoño
para recordarle a los mortales que Newnton jugó, pensó y nos convidó la gravedad
Soy Otoño
para ser la sonrisa de un niño saltando en el colchón de las hojas que lo sostienen en el brinco alegre
Soy Otoño
por los trazos del pintor que dibuja los marrones y amarillos, que esconden la tristeza de esa mujer que se fue
Soy Otoño
para darle vacaciones al verano que trabajó mucho en el Amor
Soy Otoño
dándole la bienvenida a la nieve y la escarcha que,en la noche del hogar, nos encontrará con un vino junto al fuego
Soy Otoño
cuando los Poetas tienen permiso para dejar que las hojas de sus poemas se desprendan de los libros para ser libres.

– Fin –

* Inspirado en el dibujo de Troche

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

💃 lEvita Baluarte Poneón 💃

✌🏿🎧 Rap criollo para Evita🎧✌🏿

Ey, Sista,
si sentís que te molesta el patrón
cuando tu derecho de Mujer es mínimo
desempolvá el estatuto del rural peón
pelá sin miedo el sufragio femenino
Mujer empoderada, no pidas perdón
acordate de Ella y ¡lEvita Baluarte Poneón!
Ey, anti queen,
abanderada de los humildes y obreros
si sentís cerca fulero olor a caca
levanta la mano y hacé la V con los dedos
sabemos que es el aliento oligarca
Mujer empoderada, no pidas perdón
acordate de Ella y lEvita Baluarte Poneón!
Ey, femilista,
actriz, locutora, política, luchona y libre
las calles son un mar de ellas a tu lado
les chupa un ovario quien las discrimine
saben bien que se cae el patriarcado
Mujer empoderada, no pidas perdón
acordate de Ella, lEvita Baluarte Poneón!

⚽️ Vieja pelota de cuero ⚽️

Una pelota de cuero vieja, desteñida, agoniza en la esquina de un heroico baldío, una pared de ladrillos rasguñados por el olvido le sostiene la espalda con tajos y gajos descocidos.
Por la vereda, un grupo de niños camina hacia la escuela, hablan de la retirada de Riquelme de Boca y el último juego de fútbol de la playstation, uno de ellos, el más callado, mira la pelota e ingresa al baldío, mueve el cuero viejo y acomoda un pelotazo con chanfle que esquiva un árbol y cae en la izquierda de otro de los niños en la vereda, éste sonríe, mira a su amigo y le devuelve la pared de rabona y la pelota cae nuevamente en el estomago del baldío, cerca de donde estaba anteriormente.
Por unos minutos, aquella vieja pelota volvió a soñar con un patio de escuela, dos mochilas haciendo de arco y rodillas con raspones llenas de tierra, fabricando sonrisas de guardapolvo blanco.
Ese momento, tal vez, fue arte, pero la ciudad sigue su curso, lamentablemente.

🕺💥 Jon Bolshovi, El Extractivista 💥 🕺

(El modelo que la legislatura provincial de Chubut ofrece como ejemplo de sustentabilidad alternativa a la iniciativa popular)

Nacido en la turistica ciudad rionegrina del Bolshón y comprometido con el cuidado del ambiente, Jon Bolshovi «El Extractivista», llega a Esquel directamente de Rusia, luego de su mega recital en el Bolshoi, patrocinado por Bolsonaro.
Bolshovi presenta nuevo emprendimiento ante la falta de ofertas laborales, para presentar como proyecto en la legislatura provincial «un corazón y una provincia con agujeritos».
A pesar de ser un ciudadano absolutamente hecho bolsa y echado de la Bolsa de Comercio por mugriento, en virtud de la ingesta de bolsones de caramelos media hora y la desidia de dejar todos los envoltorios plásticos en las calles, Jon Bolshovi conocedor de la pobreza de su bolsillo, decidió embolsar sus ideas en un proyecto definitivamente revolucionario.
Confía en los representantes de la provincia de Chubut, ellos quieren lo mejor para vos ¿Para que una iniciativa popular? Si los legisladores y legisladores de Chubut quieren «Un corazón y una provincia con agujeritos».

“La esperanza de la abuela Doña Romana”

La noche no le dio tregua al traqueteo de la panza, ni el mate cocido logró engañar el estómago de la abuela Ramona, quien mordiéndose los labios para sujetar el llanto, aferrada a la colcha a cuadros que la cubre del frío y de la intemperie disfrazada de injusticia que muerde cada vez más fuerte la dignidad. El día anterior, un cambalache de funcionarios bien vestidos, camisas metidas dentro del pantalón, cintos ajustados a tono con el ajuste y zapatos tan limpios que hasta el barro no se animó a salpicarle las suelas, se acercaron hasta la reja oxidada, casi caída, de esa casita humilde, sosteniendo las últimas esperanzas en el fondo del barrio olvidado por esos zapatos, esos cinturones, esas camisas y esos cuerpos pulcramente higienizados. Sin mediar beso, ni una mano estirada a Doña Ramona, le anunciaban que debían proceder a cortar la energía eléctrica, el gas, y retirar la antena satelital, tal vez el último lujo que poseían, debido a que esa locación hace meses no abona las facturas correspondientes a las empresas trasnacionales que brindan y comercializan dichos servicios. La Abuela, con su nietito de tres años, moquiento, con la ropa más grande que su cuerpito flaco, abrazado a las varices de las piernas trabajadoras, le ruega a los funcionarios que tengan piedad, su hija, la madre del niño, trabaja toda la noche y casi todo el día para poder sostener la escuela del pequeño (no se anima a contarles que ella es prostituta, expulsada del mercado laboral); pero los funcionarios alegan que la energía cuesta mucho y hay que pagarla, mientras se retiran mordiendo un alfajor triple, cuyo papel es arrojado en la vereda de la casita de Doña Ramona. Sale el sol, metiéndole codazos a la fresca, la abuela calienta el agua en el tarro de leche nido viejo, roído por la pobreza, sobre una improvisada parrilla con un fuego hecho de maderitas y cartones recogidos en la calle, con el saquito de mate cocido usado por tercera vez, calienta un pan duro que ya ha olvidado hace tiempo la compañía de la manteca y el dulce y le dice que es mejor así, como tostadas. Ella no bebe mate cocido, dice (miente) que ya había desayunado antes que el pequeño se despertara. Lo viste, acomoda su mochilita con los escasos útiles que le donaron en el merendero del barrio, salen a la calle justo cuando la madre entra, regresa de la noche, ocultando uno de los costados del rostro para que su hijo no vea los golpes recibidos por un violento en un auto lujoso, en la noche, tal vez muy parecido al que decide, violentamente, desde una oficina calefaccionada que hay que cortar la luz a una familia (número en un papel) porque no pagan lo que hay que pagar. Se saludan los tres, la madre esfuerza una sonrisa para su hijo, mientras le besa la frente y le acomoda el pelo.La abuela deja a su nieto en la puerta de la escuela y camina hasta la placita de la esquina, se sienta en un banco donde también hay un gato, las palomas ni siquiera arriesgan acercarse a buscar migas de pan duro. Por un momento, Ramona piensa en quitarse la vida, creyendo que es un lastre para su hija, una frustración para su nieto a quien no le puede regalar ni un chupetín, pero inmediatamente el maullido del gato la despierta de esa pesadilla y respira hondo, acomoda sus pilchas viejas y mirando sin mirar el todo de la nada, apretando sus manitos dibujadas de arrugas dignas, una brisa de esperanza le susurra que aquellas camisas pulcras, esos cinturones ajustados como el ajuste que comercializan para reproducir la pobreza y esos zapatos que no saben de barrio, de trabajo ni de hambre, tienen fecha de vencimiento, la dignidad y la justicia comienza a encontrar fisuras en la roca de la desigualdad, mientras una imagen, casi una foto del futuro cercano, de su nieto tomando un cacao, comiendo un suculento pan con dulce y mirando a su madre que lo llevará en colectivo a la escuela para luego seguir para su trabajo, de día, en un mercado de barrio como cajera y se ve, también, ella misma, Doña Ramona, tejiendo pulóveres para su nieto antes de la llegada del invierno que ya no les rasguñará más la felicidad.

  • Escrito el 17 de marzo de 2019

💥 Clitorilandia al diván 💥

No hay caso, la muy guacha de la sesera es retobada y no hay riendas que se le puedan poner para encaminarla hacia otras pampas menos polleriles.
Mire que le han chamuyado a mi croqueta, siempre en vano, desde locólogos que juegan con los sacachispas de Freud hasta aquellos que esperan en el área chica de los deseos el corner de Lacán.
Algunas temporadas se han subido al ring de las refelxiones de mi conciencia agujereada como el gruyere, a tirar guantes con mi inconsciente, ya a esta altura alto gourmet, pero más que boxear se me piantaron ambos tres del cuadrilátero para rajarse de la tarea reflexiva en busca de la pechuga que daba la vuelta en el cuadrilátero con un cartel en alto que decía primer round.
Debo confesarle, no sin un poco de vergüenza, que mi miopía se cura con unos corpiños puesto de gafas, que me ayudan a ver mejor la vida y fijar la atención hacia donde alumbran los sabios pezones de aquellas tetas bamboleantes de guapezas sin pudor.
Sepa comprender, paisano amigo del supersticioso psicoanálisis, usted que trae en el bolsillo de su vacuna el remedio contra los que tenemos la idea fifa en el tercer ojo de la entrepierna, que aunque nos ponga el sello de chiflau en la frente de nuestras obsesiones, no es que andamos mirando el mundo ni plano, ni sostenido por elefantes, sino mas bien, no podemos concebir este planeta mas que como una maravillosa cadera providencial y latina que se mueve compadrita seduciendo satélites solteros que han perdido su órbita.
Le prometo, señor profesional del marulo y a los diplomas que me amenazan desde la pared, que no voy a revolcarme con su secretaria cuando usted se duerma detrás del diván. Eso si, no le firmo el contrato ni en pedo, sobre todo esa cláusula que dice “respete las normas sociales que fijan la monogamia”, ya que por mas camisa blanca con mangas unidas que me han colocado en el hospicio de los que andan enderezando mentes sinuosas, que al primer clítoris que se ponga a trinar en la madrugada de mis deseos, voy a hablarle con mi lengua pluricultural, untando su rosada piel, con poemas secretos y non sanctos que suelen hablar el mismo idioma de la libertad y el amor.

💩 El Pedo y la Risa 💩

🤣 Breve guión teatral 🤣

* Un Escribano con su hijo de cinco años está almorzando en una cena de trabajo con colegas. El niño pregunta:

Niño: ¿Porqué están todos serios?
Padre: Estamos hablando cosas de trabajo.
Niño: ¿Los trabajadores no se pueden reír?
Padre: No hay tiempo en el trabajo. Son cosas de grandes.
Niño: ¿Los grandes no pueden reírse?
Padre: Si, pero sólo cuando no están haciendo cosas serias.
Niño: Entonces ¿la risa no es una cosa seria?
Padre: Si, pero uno debe reírse cuando es necesario.
Niño: ¿es necesario reírse, Papi?
Padre: Si, es muy saludable.
Niño: Entonces, ¿porque no ríen ahora?
Padre: No es el lugar indicado.

* El niño se tira un pedito que es escuchado por los escribanos presentes quienes sueltan una carcajada al unisono.

Padre: Hijo, eso se hace en el baño.
Niño: ¿Tampoco es el lugar para un pedito sin olor?
Padre: No, cada cosa en su lugar.
Niño: ¿Cuales son los lugares de las risas y los peditos?
Padre: donde no hay gente.
Niño: Pero la risa y los peditos salen de la gente.
Padre: Si, pero…

* El niño abre la puerta del salón donde conversan los escribanos y mientras hace señas con su manito como invitando a alguien a salir, como hablando solo dice:

Niño: Risas, Pedito, salgan y esperen afuera, si escuchan que acá adentro los grandes se ponen serios como olor a caquita los llamo así entran a jugar con ellos.
Padre: Pero hijo!!!….

* Los escribanos aplauden, sonríen, se levantan de sus lugares, caminan hacia el jardín y comienzan a buscar por todos lados la Risa y el Pedito, cuando de repente al más grande de todos agachado revisando debajo de una maceta se le escapa un pedo bien sonoro produciendo la carcajada de todos. Entonces el niño los mira y dice:

Niño: ¡Qué lindo!…Las Risas salieron a buscar la Risa y el Pedote salió a buscar a su Pedito. Ahora que se encontraron ¿los dejan entrar nuevamente?…afuera hace frío.