«Con las manos en la Música»

Luego de estudiar en Baires y trabajar con el Maestro Ezequiel Galasso en el emblemático Galasso Guitars Galasso Repair Shop, regresó a Esquel Lew Malizia, quien ya está desarrollando su trabajo para toda la región en relación a las guitarras y algo más. Gracias por la visita a Nacional Esquel.

pd: A pesar de ponerle en el mate un ungüento de neneo y cola de choique, no pude dormirlo para chorerarle el buzo de Misfits.

Calaverita Mateos (Esquel)
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“Calhambre”

Parecías letra muerta
pero volvió la verba mala hecha carne
Hambre
sin carne que mate el hambre
ni matambre pobre que alivie el hambre
eres eso que hace no hombre al hombre
Hambre
duele hasta la carne escucharte
Hambre
cala hambre profundo en el hombre
que ata su hambre con alambre
y sin alarde mata de hambre
al comienzo a pocos, luego al enjambre
indiferencia grande de cobardes
hombres, hambre, carne,
Hambre
vuelve como rumiante e incesante
ese olor de antes
empezó a doler la panza de chicos y grandes
Hambre
para la dignidad del pueblo eres calambre.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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“Labios guardianes de las lenguas patagónicas”

(Losotro hablamo mucho má mejor)

Quienes han pasado como simples turistas por esta zona, principalmente por Esquel o también han optado por estas tierras para vivir, suelen observar dos fuertes características. Una, el desbordante caudal de bellezas naturales que se multiplican con cada parpadear. Otra, la parla de los esquelenses con ese particular modo de hablar entre dientes dejando los labios prácticamente cerrados como puñalada de tacho, por donde las palabras florecen a una velocidad notable.
Los puristas del lenguaje, el ala fundamentalista del ISER y el departamento de marketing de publicistas de la empresa de dentífricos Colgate no sólo se refieren a nuestra manera de hablar de manera peyorativa, sino que incluso algunos intrépidos han llegado más lejos aún, presentando denuncias penales contra todos los ciudadanos de Esquel por deformar el idioma español y promover la incomunicación entre los patagónicos y el resto de la Argentina. Recordamos un tramo del prólogo escrito por el reconocido Locutor Eduardo Aliverti en su libro “Esos ñatos hablan para la mierda”:

“…Y al llegar a ese lugar en donde se dan la mano la estepa y la cordillera, estaban ellos, los esquelenses. Qué pedazos de hijos de puta, de modular los labios ni hablemos con estos conchudos…”

Si bien el libro tuvo un relativo éxito entre los alumnos más chupamedias del ISER, otro libro de menor tirada y prepotencia caló hondo en las nuevas escuelas teóricas lingüísticas de América Latina, escrito por Sergio Clitor Isabio, el Doctor en Lenguas de la Universidad de Esquel, Conches Upico, llamado “Eh, vó, Alivert ¿So pesao?” donde refuta una a una las posturas tendientes a legislar y uniformar el habla, esbozadas por el Locutor antes citado.
A continuación un extracto de la obra de Clitor Isabio, del capítulo XI, titulado “Con mi boca hago lo que se me canta el orto”:

“…En estas tierras, antes que la fauna intelectual del mundo comenzara a esbozar los peligros de la globalización, no sólo en la economía, sino en a cultura y principalmente en el lenguaje, nuestros ancestros, abuelos y padres supieron que el pensamiento único venía por nuestras simbologías, por nuestra oralidad, primer y último bastión de la identidad de los Pueblos. En virtud de este temor, por precaución, nuestros antiguos pobladores comenzaron a hablar con los labios cerrados para proteger las palabras, brindarles calor, prepararlas antes de ser evacuadas de la cavidad bucal, para que salieran con coraza y espada a defenderse del ataque globalizador y uniformante, como así también la verba rápida y ensimismada tiene su lógica en el crear lazos y unión, sin dejar mucho tiempo y espacio entre cada palabra, para que la unión y velocidad de las frases tengan más fuerza ante el embate de los malignos deseos de uniformar la lengua que el sistema globalizante ha decidido llevar adelante…”

En la actualidad, libros de Aliverti suelen verse en las bibliotecas de los gendarmes del lenguaje o como anotador de chin chon en algunos geriátricos del conurbano bonaerense. Lamentablemente, ejemplares de la obra de Sergio Clitor Isabio no se encuentran ya, tal vez están celosamente guardados en humildes y fortachonas bibliotecas populares o familiares de Esquel y la región.
Lo cierto es que el impacto de la teoría esgrimida en “Eh, vó, Alivert ¿So pesao?”, se puede saborear con la simple, exótica y bella forma de hablar de los esquelenses, en donde la verba viaja y se confunde con el mismísimo viento patagónico.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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“El Amor es una huevada”

Te conocí en aquella clase de filosofía en la cual exponías sobre la teoría del Doctor Eggsman: “Quién fue primero, la Gallina o el Huevo?”.

Egg with expression, Eggs express love

Me enamoré inmediatamente.
Nos conocimos charlando en aquel café sobre la trágica historia de nuestras familias, la tuya había sido batida en una casa de repostería que la hizo torta para cumpleaños, la mía murió de tristeza cuando su casa fue expropiada y usada, vilmente, en una pared para la buena acústica de un estudio de radio.
Ahí, te enamoraste de mi.
Muchos me decían que nuestro amor era pura cascara. Nosotros, en cambio, sabíamos que vos eras clara conmigo respecto de tus sentimientos y yo, era obvio, estaba hasta los huevos contigo.
Una noche unimos las yemas de nuestros dedos en clara señal de Amor eterno.
Tuvimos dos niños hermosos. Les regalábamos huevos de pascua y le leíamos el cuento del dedo que se robó un huevito, a dúo.
Un día fuimos separados brutalmente por agentes de la Sociedad Comercializadora de Huevos Argentinos. Brutalmente, fuiste llevada a una casa de repostería, yo a una fábrica de huevos de pascua como modelo esclavo.
Pasaron días eternos tristes, grises.
Te buscaba en cada torta, en cada rosca de pascua, pero en vano, ya que siempre hacia huevo.
Un día, me metieron en una caja de huevos con otros huevones y me introdujeron en una heladera de una cadena internacional de supermercados. El frío comenzó a matar uno a uno a mis compañeros, cuando de repente oí una voz que me gritaba:

“Amor…Amor”

y me di cuenta que estabas en la caja de huevo contigua a mi.
Los últimos sobrevivientes de ambos habitáculos nos ayudaron con las ultimas fuerzas a que quedemos en los bordes de los recipientes de cartón que nos contenían.
Una vez cerca, prácticamente congelados, alcancé a unir nuestras yemas y decirte que íbamos a ser recordados como los huevones enamorados en la película “Titanic”.
Te reíste, cerraste los ojos. Luego yo.
Mientras me dormía eternamente junto a mi amada huevona, dejé una frase para la posteridad:

“El Amor es una Huevada”

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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«El derecho a sacarse los mocos»

(Clasificación del la P.I.J.A.)

La patrulla de Investigación de Jóvenes Argentinos (P.I.J.A.), luego de arduos años de investigación, presenta un breve catalogo de clasificación de los Mocos que, habitualmente, nos habitan y exponen una teoría mediante la cual, la extracción de los mismos, ha sido paulatinamente estigmatizada e incluso demonizada hasta llegar a ser censurada drásticamente en algunos casos.
Dicha proscripción promovida por los sectores más conservadores, oligarcas y reaccionarios, generalmente adalides de los viejos valores que han estancado el flujo del desarrollo de las sociedades saludables.
Con ustedes, un extracto de la mencionada clasificación:

– Acuas Mocus: Moco cuya corpus está prácticamente compuesto por agua. Su extracción es fácil e incluso su propia capacidad de desplazamiento lo coloca en las afueras de la nariz e incluso bordeando labios o ayudado al ingreso de la cavidad boca por la punta de la lengua.

– Mocus Operandis: Moco, principalmente seco, que suele alojarse en las paredes de las fosas nasales con fuerza y arraigo, haciendo que su extracción se convierta en un acto verdaderamente quirúrgico que llega, en algunos casos, a dejar entrever alguna llaga interna.

– Mocus Cometa: Moco cuya característica principal es su morfología. Su cabeza es de contextura dura, pero el resto de su cuerpo es casi líquido, asemejando un cometa al salir de las fosas nasales. Generalmente la cabeza queda adherida al dedo extractor y la cola liquida se despliega a lo largo del dedo, incluso en algunos casos extremos hasta el dorso de la mano.

– Mocus Fruncetis: Tal vez el más conmovedor o aquel que produce llanto y en ocasiones el fruncimiento del hupite al evacuarlo de nuestro ser. Dicho Mocus va aliado siempre de algún vello o pelito napial con quien crea una hermandad tal que, al intentar ser extraído, produce inmediatamente el salto de una o más lagrimas.
Por lo anterior vertido, el P.I.J.A. establece que el ejercicio de la extracción de Mocos, no sólo es una actividad física que promueve la salud de los dedos, sino también el exorcismo de materia mucosa que en algunos casos camufla a espíritus no deseados e incluso demoníacos.

* Agradece, el P.I.J.A.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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