💡 Entusiasmo y Motivación 💡

(Grupo V.E.R.G.A.)

Llega a Esquel, por vez primera, el Licenciado Elvis Cochuelo, CEO Fundador del grupo empresarial V.E.R.G.A. (Visionarios Entusiastas Revolucionarios Globales Argentinos).
Dictará un taller para todos los entusiastas emprendedores, empresarios y esquiladores bisexuales:
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* Como aprovechar las oportunidades del mercado.
* Estudio y desarrollo del sistema de flexibilizaciòn laboral “Garch the Obrer”.
* Ejercicios de artes marciales para colocar zancadillas, codazos y piquetes de ojos en la competencia por ascender laboralmente.
* Modos y técnicas de tomado de préstamo de ideas a ajenas sin que parezca un choreo.
* Cómo ser hijo de empresario, no laburar ni un solo día, llegar a ser presidente y garcar a todo un país sin que la justicia haga ni mu.
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Lunes, miércoles y viernes (de 4 de la mañana a 4:30), en la Capilla Sagrado Corazón y Próstata de Jesús.
Valor del Curso: $1000 – Jubilados y estudiantes $1500.
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Agradece, Elvis Cochuelo, el primer V.E.R.G.A.

🦒 Dentre a mi life sin golpear 🦒

Acérquese, no tenga miedo, dentre a mi Barrio sin golpear, que alguna sonrisa de la solapa se le va a colgar.
No se preocupe, comprendo el miedo aceita los engranajes de su desconfianza, pero aflojelé a la morsa de la lógica, que le anda apretando demasiado el pescuezo a sus sueños y no los deja respirar libertad.
Permiso, deme su corbata, la vamos a utilizar para hacer un puente desde sus vergüenzas hasta las alas de una gaviota traviesa, que canta valsesitos socialistas en la esquina de las vanidades.
Sáquese el cinturón, lo usaremos para enganchar el vagón de sus tristezas a la cola de una nube querendona, que anda sembrando penitas de dulce de leche para cosechar, en verano, alfajores de chocolate y frutilla.
No malgaste el tiempo en buscar direcciones y numeraciones en estas calles, en mi barrio las casas son bastantes retobadas, y se mudan de cuadra cada dos por tres, sin mencionarle las tardecitas de otoño, que se les da por migrar en vuelo suave hasta las comisuras de los rinocerontes bebés.
En mi barrio no tenemos grandes pretensiones, pero si en algo podemos ser cancheros, es que tenemos las esquinas con los labios más pulposos y tan pechugonas que es imposible resistirse a descansar en sus farolitos tangueros, mientras se fuma un porrito con André Breton, en calzoncillos.
Acérquese, no tenga miedo, dentre a mi life sin golpear, que alguna sonrisa de la solapa se le va a colgar.

✋🏿 Marquito ✋🏿

Marquito, desde niño, vive entre cuatro paredes desde la era del cuaternario, encuadrado en un cuadro cuadrado por cuadros malvados cuadriláteros.
A Marquito no le cuadran los cuadrangulares deportivos ni la cuadraturas matemáticas, como tampoco escuchar la opera de The Who, Quadrophenia.
Según dice, la cuarta parte de los cuadrados son de cuarta.
Todos los días a las cuatro menos cuarto de tarde, Marquito abre una ventanita cuadrada de su cuadrada casita encuadrada en la cuadra de su barrio.
Mira en silencio.
Sueña, Marquito, que algún día en el horizonte se verá una marquita, una pequeña ventana se abrirá y un corazón redondeado y regordete lo sacará de este triste mundo entre cuatro lineas.

🙏🏿 La resaca de Jesucristo 🙏🏿

Pelo largo que se mezcla con la barba, hace mucho que no encuentra agua para lavarse un poco él y otro tanto sus sabanas cruzadas como atuendo y unas sandalias humildes, parecen antiguas. Camina lentamente ingresando al salón que parece haber tenido anoche un fuerte altercado con un tsunami, los esqueletos de un embotellamiento habitan cada rincón, los envoltorios de turrones desafían desde la superficie del mantel húmedo de copas volcadas, el piso es una cinta adhesiva esperando apropiarse de tantas suelas que anoche escaparon de su pegajosa venganza pisoteada .
Suenan ecos fantasmas en el salón que murmuran palabras de paz, igualdad, fraternidad, amor, acompañados de coros de cristales que trasparentan las mentiras de los deseos de navidad.
De repente, se abre la puerta del salón, un señor en calzoncillos, musculosa blanca, con los pocos pelos que le quedan, alborotados, como alborotados sus pensamientos, enojado, exaltado, con tono amenazante increpa al joven de barba, pelo largo y sandalias antiguas:


– ¿Qué mierda hace usted acá, qué anda buscando?
– Disculpe mi tardanza, llegué caminando desde lejos, anoche ustedes brindaron por mi nacimiento y quise venir a agradecerles y compartir los deseos que aquí se expresaron e invitarlos a trabajar unidos por ese hermoso sueño.
– ¡Callate la jeta! Hippie mugriento, ladrón hijo de puta, ¡tomátelas, antes que te cague a tiros!
– Nuevamente le pido disculpas, quizá equivoqué el lugar, dios lo bendiga.

Se retiró del salón, atravesó la calle principal del centro de Esquel y egresa del pueblo, con sus sandalias antiguas, caminando por la banquina de la ruta, mientras el viento patagónico hace flamear sus sabanas túnica, piensa el de barba y pelo largo que la estrategia de su padre evidencia una falencia, tal vez dios no es perfecto o (duda), simplemente dios no existe.

«La carta del abuelo en navidad»

(Dedicado a l@s Trabajador@s jubilados y jubiladas, en navidad)

Plaza de barrio con fiaca bosteza sus memorias en las cortezas de sus árboles memoriosos y en esa isla asediada por el oleaje de concreto, un viejito sentado en el banco mastica los primeros rayos del sol, bebe los silencios que hablan, observa una flor entre sus manos, mientras una lágrima que enjaula broncas sin estallar le galopa sus mejillas aradas por el tiempo. Sostiene con firmeza el tallo, aprieta los labios y traza en el aire un esbozo de la carta que le dejará a su nieto en el arbolito de navidad enroscada a un antiguo frasco de vidrio lleno de bolitas coleccionadas desde su niñez:“Pocho, anoche fui a visitar a Papá Noel y le pedí permiso para dejar en el pinito un regalo mío para vos en medio de los suyos y me dijo que si. Leí tu carta Pochito, bicicleta de cross, una cosa de esas que le llaman tableta donde juegan a los juegos electrónicos, creo que tablet le dicen, o algo por así. Seguramente el panzón barbudo tendrá alguno de esos deseos en su bolsa gigante de regalos; pero yo quería obsequiarte unas cositas que son parte de mi niñez que aún me habita cuando sonrío al verte. Te juro por el recuerdo de tu abuela que quise comprarte alguno de tus pedidos a Papá Noel, pero estrujé la billetera y no tosió ni una moneda, fui al banco a ver si en el rincón oxidado de mi cuenta de jubilación se agazapaba algún pesito, pero el cajero me miró y en su voz que parecía atada a un nudo de la garganta me dijo que el saldo era cero y según altas autoridades había una decisión de bajarnos aun mas lo poco que recibo mes a mes luego de haber yugado más de la mitad de mi vida levantando con mis manos llenas de callos las paredes de las mansiones de los que hoy me niegan la dignidad.Espero que no pienses que no quise regalarte juguetes más caros, realmente no puedo comprarlos, es por eso que quise dejarte mi colección bolitas de colores que conservo desde mi niñez, son lo más lindo que atesoro para recordar los años que ahora son tus años”.En ese mismo momento, en su cuarto, debajo de la cama, como ocultándose de espías caseros, Pocho escribe su cartita a Papá Noel con lápiz negro en el interior de un papel de alfajor Jorgito:“Señor Papá Noel, este año le pido dos cosas, quiero tener la fuerza de Superman, quiero volar alto alto hasta las casas gigantes como castillos con paredes altas como los arboles grandes, donde viven esos señores malos con cara de sapo vestidos como robot con corbata y que no se ríen y miran enojados, quiero entrar sin que me puedan detener y sacarles sus chanchitos alcancías donde tienen la plata que le sacaron a mi Abuelito; y así le devuelvo a mi Abuelito lo que los señores cara de sapo con corbata olor a pedo le robaron. Mi Abuelito va a estar mejor, va a tener los remedios para su nana, va a comer alfajores como yo y va a sonreír más y capaz que me pueda regalar su colección de bolitas que tiene escondido en la alacena de su cocina y así, practicando y jugando con esas bolitas de colores capá nomá, que cuando sea grande pueda ser tan fuerte y bueno como mi Abuelito que es mucho más mejor que Superman. No te olvides Papá Noel, gracias, chau”.

💰💘 Mone & Dero 💘💰

(Breve guión sobre el amor platónico)

* Escena 1:
Locación: Cola del Banco, la Doctora Lucia Mone y el Profesor Carlos Dero se encuentran en la cola del Banco esperando para pagar facturas de luz y gas:

Mone: Te amo, pero quiero que sepas que me gusta mucho el dinero.
Dero: Yo también te amo, mi vida, justamente ese es mi miedo, yo siempre pienso en la guita.
Mone: ¿Serán compatibles el dinero, el amor?
Dero: Carezco de la respuesta, pero apostemos todo por este millonario amor ¿te parece?
Mone: Si, mi amor, acepto el riesgo y tu valor.

* Escena 2:
Locación: 10 años más tarde, Lucia Mone y Carlos Dero se encuentran en el living de su casa, abrazados. Se dan un beso mientras miran a sus dos hijitos que juegan en el piso y dicen:

Mone: Viste amor, lo logramos, rompimos todas las barreras que la sociedad nos imponía.
Dero: Si, corazón, pura oferta y demanda de amor en esta familia que no tiene precio.

* El telón se cierra, suavemente, mientras caen billetes del cielo sobre el piso. Suena Money de Pink Floyd y una pantalla en la que se puede leer:

“Mone & Dero, un amor platónico»
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🎄 El Jesucristo sin marketing 🎄

Mírelo usted, nomá, ahí anda el Jesucristo sin marketing cosechando las resacas de los sueños sin descorchar, anduvo toda la nochebuena envuelto en estropajos limpiando fondos de botellas abandonadas en las veredas como abandonadas sus esperanzas de pan dulce y garrapiñada.
El Jesucristo sin marketing encontró su pino de navidad en la plaza y lo meó por necesidad y tal vez por bronca, muchas cajas debajo de las ramas, ayunas de regalos, como piel gastada ya descartada que cubrió los obsequios de la serpiente liberal que envenena de capitalismo el antiguo ritual del nacimiento del hijo de dios.
A la medianoche, este Jesucristo de baldío y ochava, levantó su cartón de resero tinto cortado con los dientes hacia las estrellas en la misma dirección que sus ojos vidriosos y su barba adornada por algunos fideos del guiso que se clavó con los apóstoles olvidados por las políticas sociales y económicas.
En su voz cascada por las colillas de cigarros callejeros y los fríos que muelen a palo cada invierno su garguero se escuchó el murmullo de un brindis, como queriendo salir sin salir de un entripado de broncas y abrazos, mientras su discípulo más fiel, un perro con sarna y tuerto, lo escucha y atesora las sagradas palabras que serán la sangre del nuevo testamento del siglo XXI:

“…Perdónalos, Señor, si saben lo que hacen, por eso estamos en las calles alimentando la pobreza de sus números sin almas; y perdónanos, Señor, cuando entremos a sus reinos a buscar el pan y el vino que nos pertenece a los humildes y nos arrebataron sin cesar al calor de los diez mandamientos de la historia, tu historia oficial, repartiremos tu cuerpo y sangre entre los desposeídos y la Biblia será verbo, paz y justicia entre los mortales y pecadores…”

🎵Viviana Canota y Raúl Carnota🎵

😍Breve historia de amor😍

Un hombre y una mujer surgen de una nota musical, se miran y dicen:
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– Carnota: Se Nota que es la primera vez que estás aquí.
– Canota: Si, pero a vos también se te nota.
– Carnota: Me llamo Carnota, Raúl Carnota. ¿Vos?
– Canota: Viviana Canota. Me conocen por hacer notas para programas de chimentos.
– Carnota: Yo vivo de crear notas musicales.
– Canota: Qué lindo. ¿Te puedo hacer una nota?
– Carnota: se nota que no me conoces. No me gustan las notas para televisión.
– Canota: No se te nota. Dale ¿aceptas la nota?
– Carnota: Claro, Canota. intercambiemos direcciones ¿Quién anota?
– Canota: Dejame a mi. lo anoto en mi notabook.
– Carnota: aunque no se note, estoy notando que me gustas mucho.
– Canota: Si se te nota. Yo también lo noto en mi ¿Se nota?
Carnota: ¿Te puedo regalar algo?
Canota: Si, claro.
Carnota: escuchá estas notas. son para vos.
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– Carnota termina de interpretar sus notas musicales y Canota lo besa. Todos notan que ha nacido un nuevo amor. Entonces Cupido un poroto se anota.