“Romance de la Grosella y el Corinto”

(Leyenda patagónica)

Jacinto, es un pequeño, rojo y hermoso Corinto nacido en Aldea Escolar, a orillas del Río Grande.
A Jacinto no le gustaba ser sólo un corinto común y corriente, siguiendo la tradición corintial de sus pares. No deseaba convertirse en un dulce dentro de un frasco rígido y sin alma, tampoco ser parte de una tarta en alguna casa de té galesa.
Una mañana alborotada de noviembre, el viento arrimó hasta su planta, su hogar, una pequeña y elegante grosella llamada Perla, que rodaba por la tierra con mucho frío y miedo. El heroico corinto la abrazó, le dio calor y la invitó a vivir con él por el resto del tiempo que el cosmos le regalara a ambos. El Corinto y la Grosella se enredaron en eterno amor, cerraron los ojos y soñaron que sus vidas sean recordadas como el canto a la posibilidad de ser quien uno quiera ser.
Hoy, sus semillas esparcidas por las orillas del Río Grande, andan dando vida a nuevas plantas frondosas y ricas en frutos y sus hijos e hijas saben que estas palabras no dejan caer en el olvido aquella dulce historia.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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