🍑💨 El Pedo y la Risa 🍑💨

(Breve guión teatral)

* Un Escribano con su hijo de cinco años está almorzando en una cena de trabajo con colegas. El niño pregunta:

Niño: ¿Porqué están todos serios?
Padre: Estamos hablando cosas de trabajo.
Niño: ¿Los trabajadores no se pueden reír?
Padre: No hay tiempo en el trabajo. Son cosas de grandes.
Niño: ¿Los grandes no pueden reírse?
Padre: Si, pero sólo cuando no están haciendo cosas serias.
Niño: Entonces ¿la risa no es una cosa seria?
Padre: Si, pero uno debe reírse cuando es necesario.
Niño: ¿es necesario reírse, Papi?
Padre: Si, es muy saludable.
Niño: Entonces, ¿porque no ríen ahora?
Padre: No es el lugar indicado.

* El niño se tira un pedito que es escuchado por los escribanos presentes quienes sueltan una carcajada al unisono.

Padre: Hijo, eso se hace en el baño.
Niño: ¿Tampoco es el lugar para un pedito sin olor?
Padre: No, cada cosa en su lugar.
Niño: ¿Cuales son los lugares de las risas y los peditos?
Padre: donde no hay gente.
Niño: Pero la risa y los peditos salen de la gente.
Padre: Si, pero…

* El niño abre la puerta del salón donde conversan los escribanos y mientras hace señas con su manito como invitando a alguien a salir, como hablando solo dice:

Niño: Risas, Pedito, salgan y esperen afuera, si escuchan que acá adentro los grandes se ponen serios como olor a caquita los llamo así entran a jugar con ellos.
Padre: Pero hijo!!!….

* Los escribanos aplauden, sonríen, se levantan de sus lugares, caminan hacia el jardín y comienzan a buscar por todos lados la Risa y el Pedito, cuando de repente al más grande de todos agachado revisando debajo de una maceta se le escapa un pedo bien sonoro produciendo la carcajada de todos. Entonces el niño los mira y dice:

Niño: ¡Qué lindo!…Las Risas salieron a buscar la Risa y el Pedote salió a buscar a su Pedito. Ahora que se encontraron ¿los dejan entrar nuevamente?…afuera hace frío.

Emilio Nakandakare

Cuántas veces pasamos a comprar algo para practicar deportes en la década del 80, novedades, maravillarnos con la vidriera de Olimpic Sports, entrar y sentir una paz y amabilidad única. Aquí, un breve vuelo sobre la vida del querido Emilio Nakandakare en La Aristogracia Nacional Esquel #vecinos #personajes #historias #HistoriasDeVida #patagoniaargentina #patagonia

😃 Leer la vida 😀

Aún tengo atragantado en el pescuezo de mis bostezos el sabor del ring ring verdugo del despertador; ese mal parido artefacto del diablo que, sin moral ni ética, volvió a sacarme sin permiso las sábanas de las pestañas de un solo manotazo.
Mientras tomo el ante último verdolaga, me espera el jardín de casa con una helada pulenta que me mira y se para de guantes, como preguntando prepotente:

“Che, gil, cómo andás de la cadera pa gambetear dos o tres resfalones pulenta pulenta?”

No hay trueque con la modorra, las pantuflas se escondieron debajo del sillón y el sofá me da dos palmadas en la espalda.
Si, señor, basta de mañas, hay que salir al mundo a ponerle el pecho a las obligaciones ciudadanas.
Ya me duelen los trámites, se me retoban los callos plantales de sólo pensar en las colas bancarias y ese mormón actor que guardo en el bolsillo callejero, ya empezó a asomar sus manos y anda el sinvergüenza desparramando saludos falsos por el filo de los cordones de las calles.
Pasa a mi lado ese empresario ayuno de escrúpulos, con un hilo de sangre en esa comisura, que parece sonreírle al señor que le sonríe desde la ventana verde desierto del billete de dólar, y no tengo a mano las gafas de Luca que nos defienden de los que asco nos dan tu sociedad.
Qué lo parió, chaval, qué duro está el cemento esta mañana, ni un culo a lo Fellini se atrevió a rodar por las veredas de mi ciudad para regalarme un suspiro de esperanza.
De repente, desde arriba, como un proyectil vestido de plumas un gorrión corajudo se precipita delante de mi, me obliga a detener la marcha, y de un saltimbanqui caza con el pico un pedacito de galletita que estaba en el suelo, sube agitando sus alas entre la apatía ciudadana, hasta el filo de un techo, entre la chapa y la madera. Asoman tres piquitos de pichones, luego unos ojitos que aun no despertaron, se empujan, pian, pian y su madre les da de comer migajas a cada uno, equitativamente, cuando de repente un señor que habla con un celular caminando me choca y enojado me dice que avance y qué carajo hago parado en el medio de la vereda del centro de la ciudad mirando para arriba.
Volviendo a leer la vida, contesté.

Cartógrafo de tus deseos

Midiendo la distancia de la vida, calculo que me encuentro a ciento veinte tangas del abrazo final de la parca, mientras miro por el espejo retrovisor del tiempo, observo una manada de corpiños sedientos de venganza mordiéndome las llantas de mis infidelidades de matiné.
Mis pupilas son dos pezones con timbre haciéndole ring raje a las puertas con cruces, santas y ángeles, encabronando sotanas y desvistiendo perversiones de cotillón en los altares de vino y leche sagrada.
Sonrío con la alegría de un clítoris que canta hasta ser rosa roja loca, brotando jugo de sus labios carne y piel, bebiendo de esa sabiduría recorreré a punta de fantasías las caderas pronunciadas de esta tierra, para ser el cartógrafo ciego de tus deseos.