“Uvas hijas de la tierra y la familia”


saber que un amigo, Camilo De Bernardi y su familia le han pedido permiso a la tierra, al agua y el aire para que Bodega De Bernardi nos brinden exquisiteces tales como la bendición de dos Pinot Noir y Merlot y un espumante de los dioses de un blend de chardonnay de Trevelin de dos viñedos,
Felicidades y felicitaciones, Cami querido!!!

Calaverita Mateos (Esquel)
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“Cartas de Tarro….el nuevo Tarot inventado en Esquel”


Cuenta la historia que el Oráculo Boló de Esquel, Javier Sança, cansado de la mala suerte en el juego, luego de haberle jugado todos los números a la quiniela y justo ese día salió letra a primera, fue un día a hacerse tirar las cartas de Tarot, pero la cuestión fue literal.
A los diez minutos de querer comenzar la sesión de Tarot, la mujer Adivina no había podido meter una sola palabra ya que el Oraculo Boló le contaba cuentos, anécdotas de países desconocidos y hazañas en tugurios de puertos en islas que no figuran en el mapa, entonces la pitonisa le arrojó las cartas en la cara a la voz de ¡Callate de una vez, cochitumá! a lo que Javier Sança entendió como un acto de transe místico y que la mujer, efectivamente, le había tirado las cartas.
Mientras la Pitonisa huía desencajada del salón, el Oráculo Boló le gritó “Gracias, la vida te lo devolverá con un golpe de suerte”, e inmediatamente mientras la adivina corría para escaparse de la tormentosa catarata de palabras de Sanca, mientras miraba para atrás vertiendo todo tipo de improperios, no se percató de la puerta cerrada y le metió un cabezaso a la puerta que la dejó inconsciente dos días en el Hospital.
Sanca vio en ese acto del golpe y sus palabras precedentes “Gracias, la vida te lo devolverá con un golpe de suerte” como una revelación y juntando las cartas olvidadas por la adivina dijo “Yo la pegué de tarro” a lo que le vio una veta económica y abrió su salón de consultas sobre futuro de las personas llamado:

“Cartas de Tarro del Oráculo Boló”

– Fin –

Foto: Cecilia Quintana
Calaverita Mateos (Esquel)
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“Abrazo de Gol”


Alegría del corazón, hoy en Nacional Esquel junto a un amigo, gran persona y profesional del fútbol internacional con quien me tocó compartir campo de juego en las inferiores del Club San Martin de Esquel años atrás.
Claudio Campos, más allá de su enorme trayectoria en distintos clubes de fútbol del mundo, en la actualidad se desempeña como Coordinador de la Federación ecuatoriana de Fútbol, asistiendo también al equipo en las eliminatorias de Rusia 2018 y a categorías juveniles, femenino, fútbol playa y otras.
Gracias, Claudio Campos por compartir la charla, los mates y ese Esquel que tenés tatuado en los huesos y el alma, más allá del lugar del mundo que te toque estar.

Claverita Mateos (Esquel)
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“Fibras Sylvapén y algo mas”


Se me ocurrió limpiar el último cajón del bajo mesada de mis padres, lo quité y lo coloqué sobre la mesa, empecé a ver recetas viejas en papeles amarillentos, corchos viejos, mazos de cartas de varias marcas tratando de completar uno entero, broches y ruleros sin uso y, de repente, como agazapado al fondo del cajón cobijado por la sombra del olvido una pequeña caja de fibras de color Sylvapen sin usar. Miré hacia los costados para ver si alguien observaba y destapé la cajita, extraje la fibra de color negro y sobre un papel arrugado dibujé un garabato que intentaba ser un niño, lo adorné con plantas y arboles con la fibra verde, mientras usaba la amarilla y la azul para el cielo y el sol.
Cuando el dibujo, si se puede decir así, estaba casi terminado me di cuenta que el niño plasmado con la fibra Sylvapen estaba en un lugar muy parecido a la casa de mis viejos y hasta los arboles y el sol se parecían bastante al día que transcurría, también observé que en el borde inferior del papel había como una cajita y en la mano del garabatito humano una especie de lapicera o fibra que empezaba a dibujar un rostro, una silueta que me recordaba mi perfil por la prominencia de la nariz, me asusté, guardé las fibras en el cajón, metí los ruleros, broches y demás chucherías y lo puse nuevamente al final del bajo mesada sin decirle nada a mis padres.
Hasta el día de hoy me persigue una intriga existencial, no se si soy yo el que vivió para dibujar el garabato o el garabato es la vida real que me dibujó dibujando el garabato con las fibras Sylvapen en la casa de mis viejos.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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“El Papel de la Artista”


Grata visita de Andrea Marchissio a Nacional Esquel para hablar de la muestra “Sólo Nosotros” calados en papel que se inaugura hoy a las 20:30 en el Centro Cultural Esquel Melipal.
Una esquelense cuya trayectoria comienza desde pequeña en Esquel, ciudad natal, para profundizar sus conocimientos en Bellas Artes de La Plata.
Gracias Andrea y Jorge!!!

Calaverita Mateos (Esquel)
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“El día de Sarah Kay a la criolla”

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Recuerda como la caricia del rocío en la mejilla, cuando escribió la primera poesía de amor, rudimentaria, con rimas llenas de azúcar, decorada sobre el papel con corazones, soles y otros dibujitos de colores trazados con lápices en el orden de los arcoíris que brotaban de la cajita. Esperó antes de ingresar a la escuela y, con una timidez grande como el amor que ella despertaba en él, le entregó la cartita de amor mirándola a los ojos, pero no lo abrió, sino que sonrió levemente sorprendida, lo guardó en el bolsillo y siguió corriendo con su guardapolvo blanco hasta unirse en esa mancha blanca de niñas que entran alborotadas a la clase de lengua y literatura.
Sólo un par de veces se cruzaron de en el pueblo, de vereda a vereda se saludaron, sin mediar palabra de la escuela, de las manchas blancas huyendo de su declaración de amor primeriza. Tres décadas casi han pasado desde aquella carta que, al recordarla, sigue ocasionando la misma vergüencita en quien ahora está en una carpintería con sonido serrucho ambiente y aserrín como nubes de melancolía enlentece el tiempo., mientras recuerda aquel texto a los 11 años.

“Lola sos lo más lindo que me pasó en mi vida y quiero ser tu novio y vos ¿querés jugar a ser mi novia de verdad?”

A 10 cuadras de aquella carpintería, en una oficina con montañas de papeles, enjambres de sellos y documentos Excel que reproducen números agitadamente, llora Lola frente a su monitor la discusión con su marido de la noche anterior, el desierto de abrazos y el ayuno de besos han sembrado de rutinas sus días grises. De pronto, como un silencioso llamado del pasado, se acuerda de algo, mete la mano en la cartera, en el bolsillito interno, ese al cual jamás le había dado la atención merecida. Sacó un papelito amarillento, cortado por el tiempo en tres o cuatro partes, lo armó como un rompecabezas sobre el escritorio.
Lola lloró y río al mismo tiempo, su cara era la cara de la niña en la puerta de la escuela. Pegó con cintex el papel y lo pegó en la parte superior de la pantalla de su computadora frente a ella y lo leyó una y otra vez hasta el mediodía, cuando su trabajo llegaba al final de la jornada, ese papel que decía casi como una tos amarilla del ayer:

“Lola sos lo más lindo que me pasó en mi vida y quiero ser tu novio y vos ¿querés jugar a ser mi novia de verdad?”

A veces el amor es caprichoso y no nos regala el cartón de bingo ganador, pero talla su querer en la memoria y su labor de humanidad. En una oficina casi sin ventanas, Lola lloró y río de amor; en una carpintería el volvió a imaginar su man con las mano de ella. Afuera llueve, la mayoría de los trabajadores toman taxis y colectivos o regresan a sus casas en sus autos, pero Lola y el carpintero, cada uno por su lado, eligieron caminar bajo la cascada de lagrimas del cielo.
Si el amor ya se curó de su capricho, hoy ambos se encontrarán en la misma vereda, bajo la lluvia.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
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