“Marcelo Duchamo”

(El artista pop, surrealista, leyenda patagónica)

Los archivos históricos del arte nos revelan ciertas verdades que no son tales, un caso, tal vez el más relevante, es el Artista que cambió el concepto del arte, pero cuyo trabajo fue robado por un Francés que hasta el nombre le birló. Nos referimos al plagiador Marcel Duchamp.
Marcelo Duchate nació en Esquel en 1918 en un baño del boliche de Don José Bidet. Su madre. Luciana Mingi dio a luz a Marcelo tuvo un parto que fue una cagada sumado a su padre, Rolando Torio, que no ayudó una mierda. La pareja Mingi Torio tuvieron siempre inclinaciones hacia el arte, pero nunca pudieron finalizar una obra, si quiera.
Desde niño, Marelo Mingi Torio, le tuvo rechazo a tres elementos, el agua, el jabón y el shampoo, hecho que provocaba la ira de sus padres que a cada rato, todos los días, todos los meses, todo el año, gritaban dentro y fuera de su casa a su hijo:

“Marcelo, duchamo!!!”…”Marcelo…dale, dúchamo!!!”… “Roñoso, Marcelo….duchamo!!!”

en obvia alusión a la mugre y tufo que despedía Marcelo Mingi Torio por escaparle a la ducha.
Los vecinos de Esquel que veían en los gustos refinados e interés por el arte por parte de los señores Mingi y Torio, creían que se referían a su hijo en un tono afrancesado con los llamados como Marcel Duchamp.
Cierto día, en uno de sus viajes por la Patagonia un ignoto ajedrecista francés y pichón de artista se topó al costado de la vía del Trochita a un joven sentado en un inodoro reflexionando y le pareció un acto estético poético maravilloso y revolucionario (en realidad, Marcelo Mingi Torio, fue al baño público de la estación del viejo Expreso Patagónico que estaba ocupado y al no contener las ganas aprovechó un inodoro fuera de un terreno en construcción y cagó como es debido).
Este artista francés averiguó el nombre del artista esquelense y en su honor decidió revolucionar en Europa el concepto de arte bautizando su obra pop el Mingitorio (O la Fuente, como lo llaman los intelectuales), además le pareció escuchar en la música del nombre del artista patagónico el nombre perfecto para triunfar en el mundillo de la cultura y, apropiándose, afrancesando el nombre, se rebautizó como Marcel Duchamp y colocó un mingitorio en una muestra ya que no se animó al inodoro, como Marcelo Duchate de Esquel. Lo demás ya es historia conocida.
Es por este motivo que a los curadores de arte, los mecenas, estudiantes de carreras artísticas, deben saber la verdad. Marcel Duchamp es un plagiador y traidor al arte, en cambio, el esquelense Marcelo Duchamo es orgullo de Chubut y de Argentina por ser el artista más influyente del siglo XX en las artes conceptuales.

* Dedicado con cariño y admiración a Dana Parisi

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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