“Lo pasó a llevar”

(Esquel para Turistas, principiantes y guachos pulentas)
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Tarea encomendada por el Psicoanalista Testículo de Jehová, Don Mariano Ret al Doctor en Lenguas Sergio Clito Risabio, de la Universidad Conches Upico, fue la de establecer el concepto, definición y alcance moral del modismo autóctono:

“Lo pasó a llevar”

Si bien, el avance de las nuevas tecnologías en el campo de la comunicación parecen ofrecer una evolución en la materia, muchos lingüistas y veterinarios ortodoxos no lo creen así. Es mas, algunos inspectores de tránsito embestidos por viejas ciegas que aun manejan sentencian las inconveniencias que producen las tecnologías nuevas sobre el idioma, mermando su amplitud conceptual, restándole capacidad descriptiva y vaciándole de contenido poético.
Ante este embate de la comunicación uniformadora global que, frases bellísimas y filosóficamente complejas como la que hoy nos convoca, sean sustituidas por términos tan débiles y flojos como “empujó” o “chocó”. Estos últimos, ayunos de morfología semántica que dote al significante de aspectos como la voluntad y la intención del sujeto, produce la idea de ausencia política en la acción que tales verbos aluden.
En cambio, “Lo pasó a llevar” nos brinda una serie de herramientas indiscutiblemente reforzadoras del pensamiento crítico moderno. A decir:

• LO: Si bien estamos en presencia de dos letras, éstas nos colocan la imagen precisa de dos sujetos. Uno que ejerce la presión hacia y otro que es destinatario de dicha fuerza física. Corresponderá a análisis ulteriores establecer la intencionalidad o no de la acción embestidora.
• PASÓ: Nos indica una acción que alude a una posición, la trasera, un punto de unión, el contacto entre dos sujetos y el obvio y determinista conceptó de un camino espacio tiempo recorrido para efectuar la maniobra.
• A: esta es muy simple asi que no me rompan las bolas con explicaciones suprefluas.
• LLEVAR: Aquí radica uno de los elementos más interesantes y profundos. La acción de quien embiste no se limita sólo al punto de encuentro, sino a un desplazamiento desde un punto geográfico voluntario del embestido, hacia otro distinto e invlountario del cual se encontraba previamente.

Ejemplo de dicha explicación.
Situarse en la canchita detrás de la Escuela politécnica un sábado a las 3 de la tarde. Partido entre “Los Guanacos de la meseta” contra “Poca Soda”. En la mitad de la cancha, el gordo “Bolsa de Mondongo” para la pelota de pechito (o de panza), la baja, la detiene, pero desde atrás aparece corriendo, envalentonado, el defensor del equipo contrincante “Fuentón de achuras” y sin detener la marcha embiste a Bolsa de Mondongo con pelota y todo depositándolo unos dos metros mas adelante masticando tierra y piedritas.
El compañero de Bolsa se acerca a los gritos hacia el arbitro intimándolo a conocer, por si no se dio cuenta, la estructura del ilícito:

“Eh! señor juez, échelo, mire como lo pasó a llevar”

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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