«Llegó la hora de votar»

(Dos modelos – dos países )

Más allá de mis simpatías políticas en diversas etapas de la democracia, no estoy afiliado a ningún partido ni mucho menos soy orgánico a ninguna ideología, no me jacto ni es un mérito, es lo que es. Considero, como lo he afirmado siempre, que mi formación, más allá de la gigantesca gratitud a la educación pública académica, emana del movimiento Punk, el “Hazlo tú mismo” que linkea dos fases en una, la individual y la colectiva, desde una perspectiva que me imposibilita mirar con fanatismo mi adhesión a nada ni nadie por razones partidarias ni emocionales, sólo me guía la realidad y los insumos que de ella obtengo a través de la materialidad mediata e inmediata y del prisma individual (Con sus contextos y circunstancias) que las palabras me ofrecen los emisores particulares y colectivos.
Sólo tres veces en mi vida voté elecciones presidenciales convencido por la persona que encaraba una idea de país, luego, como este domingo, las demás fueron para ver cuál era el mejor proyecto para sostener más o menos un país equilibrado y en otras al menos peor. Mi mirada tiene, si se quiere, una doble pupila, la de trabajar en el estado y al mismo tiempo free lance o de autogestión, observo el desarrollo y movimiento del país desde esos lugares, generalmente puteando mucho cuando el estado no es la herramienta que permite el libre flujo de las libertades individuales y colectivas y me hartan, también, los que caminan como yo la actividad privada y/o autogestiva depositando todos sus fracasos o del país en el funcionamiento del estado. Lo concreto y real es que ningún país desarrollado existe sin estado y con presencia central de estado den políticas públicas.
Pero la verdad es que esta elección es determinante y no tengo que ser académico para generar la decisión de mi voto, sólo respirar profundo un poquito, nada más, sólo por un ratito quitarme las broncas (Seguramente y en un altísimo porcentaje justificadas y en las cuales coincidimos) y los odios (Individuales y subjetivos socio culturalmente absorbidos) y abrazar los valores principales que me han trasmitido en la familia, esos con los cuales uno siente que lo ha hecho a uno un poquito mejor persona, mejor vecino y además sentarme, honestamente, pero desde la honestidad de padre que ama a sus hijo se hija y hablarles sin quitarles los ojos, exponiendo la realidad lo más concreta posible y volver a la vida cotidiana sintiendo que has realizado un verdadero acto de amor.
Por un lado hay un proyecto de país que, podes y está muy bien que así sea ya que está dentro de las razonables concepciones históricas, no compartir ideológica, económica o filosóficamente, seguramente preferís un estado menos presente, te molesta la presencia del estado cono sus impuestos, presiones fiscales, normas, etc. Tal vez te considerás un liberal y puteás con justa razón las políticas del candidato que ofrece una alternativa con mayor presencia del estado. Por otro lado tenés una propuesta libertaria (No liberal) como supuestamente nueva y disruptiva.
Entonces te sentás junto a tus hijos e hijas y le volcas las palabras y proyectos de un país que te ofrece un modelo que no te gusta y plantea salud, educación pública (Curiosamente aplicado por los liberales en Argentina y en los países desarrollados) y mayor presencia del estado en políticas públicas, entonces le decís todo lo malo que esto tiene, pero sin ocultarle hacia atrás en la historia familiar de qué modo llegaste a tener las herramientas culturales para acceder a tener tu empresa, trabajo en el estado, comercio, etc, es decir si la posibilidad de estar puteando y poder seguir puteando en caso que gane esta opción, tuvo o no en tus bisabuelos, abuelos, vos mismo o ahora tus descendientes el acompañamiento para poder lograr estar diciéndole que eso está mal, es decir, que esa posibilidad que le dio a tus ascendientes la misma posibilidad que aquellos que no tuvieron desde la cuna la misma suerte de tener todo resuelto económicamente, como herederos de alguna fortuna, comercio familiar, y entonces vos poder tener las herramientas para quejarte y seguir quejándote, cosa entendible y aceptable y como toda democracia sana debe tener, una crítica constante desde las diversas miradas políticas.
Ahora bien, también tenés que contarle, sin miedo y sin tabúes, a tus hijos e hijas que este proyecto libertario considera que hay que eliminar un modo de concebir el país, mejor dicho lo que no coincide con una mirada única tiene que desaparecer ¿Tenés el valor de transmitirle eso a tus hijos?
Contales a tus niños y niñas que tienen que tener como referencia a Margaret Tacher, la ministra inglesa que asesinó y mató a muchos chicos y chicas que estaban defendiendo a un pedazo de tu tierra ¿Ese valor le queres dejar?
Tenés que decirle que aquella tradición liberal argentina que después fueron asimilando los demás partidos tradicionales le permitieron a tus abuelos y a vos poder estar hablando a través de trabajadores de la salud y la educación pública son parásitos ¿Podes decirle a tus hijos que fueron parásitos seguramente algunos bisabuelos, abuelos padres y tal vez vos?
Mirá a tus hijos y deciles que algunos de tus parientes, amigos, compañeros, gays, lesbianas, trans, etc, son como los piojos que molestan, ensucian, que tienen una enfermedad o un “defecto” como los rengos, los ciegos, etc…¿Realmente te animas a hablarle así a tus hijos?
Finalmente miralos, respirá hondo y siendo franco con tus seres más queridos que decir lo que concretamente ofrece como mirada de la vida la opción libertaria, que la dictadura cívico militar cometió “excesos” se excedió al tomar el poder por la fuerza, se excedió al prohibir la libertad de expresión, se excedió secuestrando a quienes pensaban distinto, se excedió torturando, violando a miles y miles de jóvenes, adultos y tirando cuerpos con vidas al río, se excedió al robar bebés y entregárselos a extraños, quienes los criaron en la mentira de su vida.
Quiero hablarte nuevamente y para terminar, no hablo desde ninguna mirada política partidaria, ni como trabajador del estado ni como autónomo, sólo desde alguien con un descontento muy grande con el gobierno anterior, descontento con el gobierno actual, pero con la profunda certeza que la democracia, con sus falencias y virtudes es el único camino posible para la libertad y el desarrollo y voy a votar a un proyecto político que me permita, con sus avances y retrocesos, tener la posibilidad de recontra cagarlo a puteadas libremente, quejarme, marcharle en su contra, marcarle la cancha para que tome el camino y rumbo mejor para los individuos y familias, pero por los valores que mi familia me brindó y por el lugar que quiero dejarle a mis hijos no puedo (Ni siquiera imaginar) elegir la opción de la eliminación, del odio, de la intolerancia, de la violencia y estoy seguro, muy seguro, que vos tampoco, en tu fuero más íntimo tenés esos valores.
El domingo es la elección más vital desde el regreso a la democracia, lo único que me animo a decirte, desde el corazón, me chupan un huevo los personajes políticos en este instante, es más a esta altura me chupan los dos huevos Massa y Milei, me importan los países que ofrecen, sólo invitarte que, cuando cierres la puerta del cuarto oscuro, allí donde nadie va a juzgarte, te imagines que en ambas manos tenés las manitos de tus hijos e hijas, de tus bisabuelos, tus abuelos, tus padres y en la frialdad de la razón y la conciencia y tomá la boleta que te deje más tranquilo tu espíritu en relación con vos y tus seres más preciados.


¡¡¡ Viva la democracia !!!!

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