“La fotografía engualichada del Banco Nación de Esquel”

(Leyenda patagónica)

No es bueno mofarse de las supersticiones populares, menos aun si estas nos pasan por al lado, son obviadas o simplemente generan temor en la población hablar de ellas. He tomado la iniciativa de hablar de un hecho, una leyenda sobre la cual nadie quiere hablar o discutir: “La foto carnet del Banco Nación”.
Como todos sabemos, aunque muchos se harán los sotas, esta se encuentra en el ingreso al banco arriba de una tarima a mano derecha y sobre ella un fuerte vidrio que la protege de inescrupulosas manos de los negadores de leyendas que quieran arrebatarnos la esperanza esquelense de contar con una buena historia que nos permita generar mayor caudal de turistas a nuestra ciudad.
En las investigaciones históricas realizadas por el Historiador y Proctologo africano, Diego Federico Rodríguez cita en su libro “De esto nadie habla un choto” un párrafo que enuncia lo siguiente:

“…El Obrero y Albañil uruguayo radicado en Esquel hasta 1958, Washington Termo Matienzo, encargado de la construcción del ingreso al Banco Nación de Esquel, cuenta que antes de colocar el primer ladrillo en la institución bancaria ya había percibido que en el lugar había una fotografía pequeña que le llamó la atención por ser la primera vez que veía una a colores y que al intentar sacarla de allí, ésta regresaba por arte de magia al otro día ubicándose en el mismo lugar. Esta sucesión de hechos produjo tal miedo en Washington que decidió pedir el pase en la empresa constructora desde donde fue derivado a la ciudad de Tacuarembó donde vivió los últimos años construyendo capillas para el Gauchito Gil…”

En la Universidad de la Patagonia San Juan Bosco de Esquel, más precisamente en sus pasillos se rumorea que la foto retrata al Licenciado en Ciencias Económicas, Carlos Alfredo Baroli Según un informe de la Cátedra de “Cómo sacar la moneda sin romper el chochán” la perspicacia y obsesión por las estadísticas de Baroli lo habría llevado a colocar esta foto hace muchos años en ese estratégico emplazamiento dotada de un complejo y diminuto sistema de cámaras escondidas que transmiten hacia una computadora todos los egresos, ingresos y chusmeríos de quienes diariamente asisten al Banco Nación y por medio del cual Baroli manejaría una información sustancial a la hora de dictar clases con una base estadística de primera fuente, pero otros prefieren creer en hechos sobrenaturales. Citamos ejemplos:

* “Para mi esto es cosa de mandinga, si una vez logré sacar la foro carnet de debajo del pesado vidrio y cuando se la llevé al Licenciado Baroli al intentar sacarla de mi billetera noté como la misma estaba vacía y además me tiraba tarascones”
(Gonzalo Romano – Diario el Oeste, Abril de 1983)

* “Juro por dios y la virgen que una vez entré a a puro martillazos contra el vidrio hasta lograr sacar la foto y al llegar la policía a arrestarme quise mostrarles que se podía retirar esta fotografía y al entregarla en mano al comisario algo increíble pasó, en lugar de la foto del Licenciado Baroli, en mis manos había una una figurita de álbum del 89, exactamente la de José Luis Cucciufo en la mejor época de Boca. El comisario no me creyó o se hizo el otario y me colocó entre rejas injustamente”
(Rodrigo Gajardo – Diario Jornada, Octubre de 2003)

* “Es una señal de Dios y el Papa Francisco, nos está diciendo que deberíamos canonizar a Baroli y hacerle una gruta devocional en el ingreso del Banco Nación para dejar de hincharle las pelotas a San Cayetano que está hasta las bolas en estos tiempos y tener nuestra propia santidad del trabajo”
(Vero Bonifacio – Diario La Portada Diciembre de 2015)

Si bien ninguna de estas hipótesis ha sido corroborada por las autoridades municipales, desde Buenos Aires, jerárquicos del Banco Nacional estarían pensando y ya dando directivas firmes para trasladar el Banco Nación hacia terrenos nuevos en pos de desprenderse de aquella fotografía que, aunque han intentado incontables veces de retirarla y arrojarla lejos de Esquel, ésta misteriosamente regresa a la tarima en el ingreso al Banco Nación de Esquel a mano derecha entre la madera y el vidrio desde donde un hombre con barba medio canosa, camisa a cuadros ha despertado el interés de la comunidad científica mundial y entidades de investigación paranormal como la revista “Qué Julepe” dedicándole hasta dos editoriales.
Ver para creer. Usted, vecino de Esquel ¿pudo ver la fotografía?

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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