“La calle de los besos perdidos”


Lamentablemente, o no, quienes vivimos en Esquel no estamos autorizados a develar el nombre de la calle por razones de protección del patrimonio mágico de nuestro pueblo.
Se trata de una cuadra, sólo una cuadra entre las treinta que componen la calle citada que es de las más antiguas de por aquí. En ese tramo suceden los acontecimientos.
Quienes caminan esos cien metros por la vereda en sentido ascendente respecto de la numeración y aprovechan a besar ahí a sus novias, sellan para siempre su amor. En cambio, quienes bajan por la vereda e compañía de sus prometidas son abofeteados y abandonados sin explicación.
Loa enamorados que transitan por las veredas, uno por cada una, arrojándose besos paloma en señal de ternura, mantienen una relación estable, pero sin tanto compromiso, incluso algunos de ellos ocupan posiciones jerárquicas en el club swinger de la ciudad.
Algunos osados, tal vez valientes o quizás descuidados, cruzan esta cuadra por la mitad de la misma, es así que no sólo gambetean autos, sino que están destinados a andar siempre de trampas y en riesgo de ser abandonados por sus esposas.
Cabe destacar que los milagros operados en esta sección de las calles de Esquel suelen modificar e incluso invertir sus propiedades mágicas cuando la región se ve sacuduida por temblores hijos de fallas de las capas tectónicas, por ende no hay un registro formal que permita identificar fehacientemente en que dirección hay que transitar para obtener resultados amatorios deseados.
Antes de ayer, el investigador científico Dimitrio Eggman (El galenso como se lo conoce), osó desafiar la leyenda de la Calle de los besos perdidos y munido de su escepticismo prepotente se dedicó a ir y venir, atravesar la calle una y otra vez por mitad de cuadra e incluso caminar ambas veredas hacia atrás durante toda un día para desmontar el mito pueblerino.
El galenso Dimitrio está internado en el hospital a salvo, con lesiones graves producto de una golpiza propinada por una horda de mujeres de diversas edades reclamando su amor en algunos casos y enmendándole infidelidades varias en otros.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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