“La agonía de una vieja pala”

(Dedicado a los Obreros sin trabajo)

Los arboles del barrio parecen corcovear ante el ladrido del viento sobre el lomo verde de las calles de tierra, las chapas que no han logrado aferrarse lo suficiente a las maderas de algunas casas, luchan con vigor para no divorciar su arquitectónico amor.
Mis pensamientos se han declarado en retención de servicios, mientras el combustible del termo alimenta con calor el entrevero de yerba que suda mate, exhala melancolía, cuando la mirada con fiaca en las pestañas se enreda en los sonidos junto a la voz de nylon de un señor que se agazapa en la oscuridad de los cables y engranajes de mi vieja radio y dice, no hay otra opción, este es el camino, cuando de repente, un grito agónico interrumpe las plásticas palabras para despertarme de un mal sueño en vigilia.
Alzo la vista e intento prestar atención al llamado que nace en el terreno chico en frente de mi casa, el que aquel obrero logró comprar con años de yugo y recuerdo, como una fotografía antigua, pero cercana, que hace un par de años las manos del trabajador de la construcción no unta de mezcla el pan ladrillo que esbozan una humilde casita de barrio.
Quien me habla, me murmura sus últimas palabras, tal vez, está allí, en frente, el rincón más austero de la obra en pausa, con su quijada de metal aun mordiendo la tierra para no doblegar su orgullo de clase, al tiempo que los escombros asociados a los yuyos van rodeando sus esperanzas toreándolo para que se entregue ante el avance del colonialismo del olvido.
Una vieja pala oxidada, con el mástil de madera dibujado de llagas que las lluvias y el sol le han tatuado con fervor rutinario en estos años sin obreros, sin ladrillos nuevos, no creo que las herramientas sean sólo herramientas, sino también, una voz del pasado, un rumor del futuro, que sigue soñando ser abrazado por las manos nobles de la clase trabajadora, olvidada, ninguneada, que en madera, tierra y metal quieren regresar a construir vida y esperanza.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

Deja un comentario