“El Poray”

(Real Academia de la Lengua Esquelense)

Debido a una efímera escucha del termino “Poray” por parte del Licenciado en Arqueología alemán Kareden Upiten, a través de su recorrido e investigación por estas tierras en los primeros años del siglo XX, sostuvo (aun sin haber comprobado la existencia o inexistencia del mismo), que el “Poray” se trataba de un mamífero de la especie de los simios originario de la mesopotamia argentina muy conocido entre los esgrimidores compulsivos de sapucais.
Pero aquella aseveración pseudo científica de Kereden Upiten cayó de bruces ante la firme argumentación del alumno prodigio, Dante Lobos , ayudante de cátedra del Profesor, Sergio Clitor Isabio en la materia “Hablá bien o te Cago a Palmazo” de la Universidad Esquelense “Conch Supico”.
Dante plantea en su tesis doctoral “Hablamo como el orto, pero se entiende igual” que el término “Poray” es anónimo, de carácter popular, pueden rastrearse algunas de sus fuentes etimológicas en la lengua de los Esquelenses :

• “Por”: Abreviación de Porota, primera cartógrafa patagónica que vivió en el Barrio Ceferino, creadora del primer mapa del Pueblo de Esquel.
• “Ay”: Concepto articulado por el Biólogo especialista en Sobacos de Piches, Dr. Agustin Bestene​, donde se coloca la letra “A” y la letra “Y” como extremos de un campo de posibilidades contenidas en las restantes letras del abecedario (Cabe aclarar que el Doctor Bestene siempre tuvo fobia a la Zeta hecho que produjo la ausencia de la misma en su particular observación del abecedario español.

Entonces, la conjunción semiótica y semántica de los postulados “Por” y “Ay” denotan dos enunciados significantes con sendas características propias y articuladas al mismo tiempo, es decir, por un lado “Poray” alude a la señalización de una ubicación un tanto amplia, pero fidedigna. Por otra, “Poray” deconstruye la estructura de la distancia y el tiempo tramado por la cultura occidental imperialista y ubica una situación u hecho determinado dentro de una línea de tiempo no verticalista, sino que ofrece una gama de posibilidades más horizontal y oportunidades temporales casi sin limites.

Ejemplo ejemplificador que ejemplifica:

A: Hola, viejita’Lagua.
B: Qué hacé, boló.
A: Che, ¿vas a ir a ver el recital de May María Freeman?
B: Poray voy.
A: ¿Toca Don Berbil?
B: Poray seguramente está.
A: ¿La acompaña Pablo Bersier​?
B: Poray se prende.
A: Che ¿Y onde canta la May?
B: Poray, nomá.
A: Entonces, Poray voy.
B: Buenísimo, Poray vamos juntos.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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