“El mundo ya ha decidido tu vida por vos”

(El pensamiento único y el fin de la historia…¿Otra vez sopa?)

Más allá de no estar afiliado a ningún partido político, claro está que desde que comencé a votar siempre supe hacia donde no iban mis votos y también, claro está, donde iban, van e irán durante el resto de mi vida mis votos y acciones cotidianas, para ser más claros a los espacios políticos que, claramente se opongan a los procesos de globalización, entendida esta como una “mátrix” emergente desde los poderes centrales que se lleva puesto y fagocita inescrupulosamente naciones, culturas, cosmogonías, etc con el único hambre de saciar su hambre de acumulación de riqueza para alimentar, cual circulo vicioso, la misma maquinaria que se repite una y otra vez desde hace siglos y cuyo punto insignia de la historia quizás fue simbólicamente (y empíricamente) la conquista de América.
Ilustro lo antes dicho renglón arriba con un solo y penoso claro ejemplo, antes de la llegada de los conquistadores en nuestro continente latían miles de lenguas distintas, cada una de ellas era una manera de verse e interpretar el universo y el ser desde una particular cosmogonía. En la actualidad más de la mitad de estas lenguas han fenecido por la voracidad de los procesos de “desculturización” que llevan adelante las directrices de los poderes fácticos donde las grandes mayorías no tienen poder de decisión ni de debate de las políticas económicas, entre otras, que estructuran sus propias vidas. En gran parte, las herramientas más sofisticadas (creo que ya de sofisticadas nada tienen), son en la actualidad los grandes medios de comunicación cuyos propietarios son los mismos que sostienen las riendas de la aplanadora globalizante del mundo con la ayuda de sirvientes en los países tanto “desarrollados” como en los emergentes, creando realidades, deseos, necesidades, percepciones a través de la materia prima información con el “agregado de valor” de una construcción paralela que fortalece un objetivo claro que es el de reproducir incansablemente estigmas, relatos, nuevas supersticiones, que diagraman las articulaciones simbólicas acogotando en muchos casos el libre flujo de la actividad libre de autodeterminación del pensamiento, para luego volcar esta mirada del mundo del ser inmediato y mediato hacia las acciones de la cotidianidad, por ejemplo el voto.
Mientras usted se duerme apoyando la cabeza en el teclado de aburrimiento seguramente se pregunta el motivo de tan extensa introducción. Pues bien permítame contarle.
Durante el momento más violento del neoliberalismo en América Latina, fines de los 90 y primeros dos años del siglo XXI las economías de los países habían sido saqueadas brutalmente, mientras la mayoría del pueblo trabajador y la clase media se preguntaba en las calles cómo habían llegado a ese punto. Pues bien, eran pocos los focos, por ejemplo las universidades públicas, organizaciones sociales, espacios culturales alternativos y en parte de las Artes se exponía el poder de los medios de comunicación desviando, tergiversando, quebrando la realidad en dos, una de carne y hueso y otra surgida de los cables, papeles y antenas, pero fue en vano, ganaron como siempre los mismos y Argentina en el 2001/2002 tocó fondo.
Recuerdo vivamente en esos foros universitarios y espacios ante dichos, como discutíamos y refutábamos a los adalides de la globalización, sus voceros, como Fukuyama que anunciaba el fin de la historia y de las ideologías, cual remake de la conquista y saqueo de las lenguas precolombinas, intentando borrar la diversidad y pluralismo de pensamientos. El pensamiento único era y es voraz, tiene un apetito insaciable y son los pueblos, las mayorías quienes están en sus platos.
Pensé que semejante debacle económica y cultural de aquellos años nos había educado en cierta manera y quienes alcanzaron a ocupar puestos políticos, económicos, etc de trascendencia venían con ese backup asimilado y con anticuerpos para no repetirlo nuevamente, pero ayer viví un momento que me dejó perplejo, como en una pausa del tiempo que se asemejaba a una visión onírica, algo que realmente no estaba ocurriendo, pero si, de hecho lo estaba sucediendo. En el coloquio de Idea escucho al Presidente de Argentina decir, sin titubear y entusiasmado, palabras más o palabras menos “…el mundo ya ha decidido el rumbo, sólo tenemos pocos matices e ir en esa dirección…”. Es extraño, los datos duros, objetivos de cualquier universidad, consultora, ong del mundo coinciden en que el mundo es cada vez más desigual, violento e inequitativo en el reparto de las riquezas, ya que cada vez la riqueza se concentra en menos manos y la pobreza aumenta proporcionalmente en la mayoría de las familias, entonces ¿Eso ha decidido el mundo por vos? ¿Eso lo aceptas sin pestañear? ¿Eso no tiene solución?.
Recordé, inmediatamente, esas técnicas comunicacionales de los grandes medios de comunicación esgrimiendo “La gente ha decidido…la gente dice….la gente piensa” colocando sus propios intereses en la piel de un término, Gente, para hacer creer que las mayorías ya han decidido, han optado previamente lo que el comunicador ya da por sentado, exiliando forzosamente otras posibles interpretaciones, miradas, ideologías, que existen concretamente, pero que no poseen el altavoz de los “altavoces dominantes” por lo tanto tienden este tipo de comunicaciones a debilitar, erosionar y llevar hasta el fenecimiento mismo la diversidad y el pluralismo de opiniones.
La historia nos va a interpelar en el futuro ya que la memoria colectiva siempre vuelve, sin medios de comunicación mediante, a pasarnos la factura. Entre tus amigos, entre tus familiares, entre tus queridos atorrantes del viejo barrio y los actuales de la esquina, en tu trabajo o simplemente mirando a los ojos de tus hijos, ¿Sos capaz de educarlo diciéndole que ya no hay nada para hacer? ¿Que el mundo ha decidido por nosotros, por él?, ¿Que sólo se dedique a esperar sentado en la lotería de los poderes centrales cuál es el cuadrado en el cartón de la existencia que decidirán otorgarle?, o vibrarás de vida al seguir discutiendo, creando, inventando, rebelándote, fluyendo de existencia individual, colectiva para mirar a tus amigos, a tus queridos atorrantes del barrio y, principalmente a tus hijos, para decirles a los ojos, cara a cara, con la emoción de los que mantienen el fuego del corazón que aun crees en la diversidad, en la libertad del pensamiento, en la autodeterminación de tu cuerpo, de tu pensamiento y en el pensamiento colectivo de las comunidades que laten de amor por camino de los sueños hacia un mundo más justo, más igualitario, más equitativo, más pacífico.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

2 pensamientos en ““El mundo ya ha decidido tu vida por vos”

  1. Desde la literatura me acerca una explicación el mundo feliz de Aldous Huxley. Desde la ciencia social, la historia o la antropología no se si hay descripta una categoría que describa este momento con Trump, Macri, 90 diputados nazis, la ultra derecha ganando en Austria, piñera ganando las encuestas, terror paranoico en Europa por los otros terroristas, más de 400 casos de peste en Madagascar ( una enfermedad que diezmo a Europa hace 7 un 8 siglos ). Un poder omnímodo que piensa y decide por vos y por mi.

  2. Estos tipos, que no se quienes son, vienen diseñando el mundo dede los 70. Lograron lo que en 2000 años no lograron el cristianismo y el islam : dominar el mundo

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