“El domingo se afeita la niebla”

20140421-205155
Hoy a la mañana me levanté tres pesadillas antes que suene la alarma del gallo robot en el entripado de mi despertador cabrón.
Desde la escarcha con marcos de chingolos y cipreses, el señor Domingo se miraba en la ventana de la cocina, afeitándose la niebla tupida de su cara con fiaca y humedad.
La sábana me chiflaba desde el catre, como queriendo mimarle los callos a las pantuflas, pero la corneta bombilla del amargo del Mate chifla unas melodías de Gillespie con aromas de manteca, grosella y pan casero.
Disculpe, Señor Domingo, no lo tome a mal, usted aféitese tranquilo sus nieblas tempranas antes de salir a arar los surcos del día que yo, enredado en este pijama champión, me voy a sacarle varices a las patas de la cama.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

2 pensamientos en ““El domingo se afeita la niebla”

  1. Ah,Calaverita, es como si tu alma y la mía fueran creadas por la misma madre y hubieran flotado en el mismo ácido amniótico, tan locas, libres tus metáforas.Tan locas,libres mis interpretaciones cuando te leo.

    • Ah,Calaverita, es como si tu alma y la mía fueran creadas por la misma madre y hubieran flotado en el mismo ácido amiótico, tan locas, libres tus metáforas.Tan locas,libres mis interpretaciones cuando te leo.

Deja un comentario