“El Amor de los Pirados”


Las veredas de Esquel suelen tener caries entre sus baldosas, como así también, árboles añejos que nos abrazan para cubrirnos del viento de la Patagonia que a veces nos cela el andar; pero también nos regala un instante, una foto natural que nos hace más fuerte, nos da la mano un poema en carne y hueso, para no sentirnos solos en nuestra tierrita de cursileramdia, ese trocito de mundo donde disfrutamos de la libertad de amar sin tiempos, formas ni cadenas.
Así, con la sonrisa de los Pirados quiero caminar las veredas de mi pueblo, así con la ternura de los Pirados quiero hermosear las veredas, así con el amor que vence las horas de tristeza quiero vivir.
En fin, como Pira y Piro, así de simple y bello, quiero seguir creciendo, queriendo querer como se quieren los que se quieren queriendo hasta la eternidad; y vos Piro, cuando camines esas veredas nuevamente, sabrás muy bien que ya, no sólo los árboles te cobijaran, sino también, la linda sonrisa de la Pira que te va a sonreír, mientras te tomará eternamente del brazo sosteniendo la bolsa con las compras del almacén y el bolsón con los años de amor correspondido.

– Fin –

* Dedicado a la Pira Hernández que fue a dar un paseo largo, al Piro Oriola que la amara con sus ojos de niño novio eternamente y a Jorge Oriola, Mabel, Natalia Oriola, Sholl Berman, que tienen un mundo de Pirados y de ternura para atesorar de aquí en más.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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