“CARTA DE MILLA JOVOVICH A Calaverita Mateos”

Milla_Jovovich-vital-statistics
Praga, 17 de diciembre de 2013

Hola, mi guanaquito estepario!

Estoy filmando aquí en Praga una peli para Martin Scorcese junto a Bruce Willis. La película está buena, pero se me hace difícil trabajar si estas lejos.
Hoy te escribo después de un mes, por tonta, por celosa, ya que me enteré estuviste jugando a las bochas con Demi Moore, pero ya se me pasó y te escribo.
Anoche, cenando con Bruce y Scorcese, les contaba a ambos como te conocí. Rieron tanto que Scorcese se cagó encima y Bruce Willis tuvo que pedir un trapo rejilla, limpiar el piso y el culo de Martin ya que estaba en pedo y no podía ni decir pururu.
Me acuerdo tan, pero tan clarito cuando yo baje en el Aeropuerto de Esquel para ir a Bariloche a realizar una publicidad y cuando salíamos con mi chofer en el desvío que va para Bolsón te vimos a vos a la orilla de la ruta, totalmente desnudo, con un cartel que decía:

“No a la explotación de los Chinchimoyes”

Me resultó muy heroico y le pedí a mi chofer que me acercara a tu lado. Abrí la puerta de mi auto, sin bajarme, y te pedí si me explicabas el motivo de la propuesta. Te acercaste. nos explicaste claramente y nos despedimos. Cerré la puerta y salimos para Bariloche, pero a los dos kilometros nos dimos cuenta que venias corriendo al lado de mi ventanilla. El chofer frenó rápidamente ya que nos dimos cuenta que cuando cerré la puerta tu tararira había quedado mitad adentro y te hicimos correr en bolas por la ruta.
Decidimos volver a Esquel, te llevamos al hospital y te curaron. Fuimos a tu casa, el chofer decidió dormir esa noche en el hotel Beirut. Yo me sentía culpable así que me quedé a cuidarte en tu casita.
Recostado en tu cama, con la chota chata por el accidente, te puse paños fríos para que retomara su normalidad (insignificante actividad diría el medico).
Entonces, un poco por creatividad y otro por el efecto de los calmantes, me miraste y recitaste el poema que me cautivó para siempre:

“Soy de la Patagonia bravía
allí donde se lucha contra el tedio
por eso la invito a usted, Milla
a saludar este canelòn con raya al medio”

Esa noche nos enredamos en una apasionada y loca carrera de cuerpos acalorados. Los días posteriores fueron los mas hermosos de mi vida.
Fuimos a pescar con Virchu Ret, quien nos cocinó una exquisita sopa de ojos de vison. Jugamos al fútbol en la cancha detrás de la Politécnica por una rastra de chorizos contra el equipo “Bioquímicos Alquimistas Federados de Colàn Conhuè” dirigidos por Omar Daher.
Y, como olvidar, nuestro compromiso con el medioambiente, la ecología y el futuro de nuestros hijos. Seguimos protestando contra las empresas Checoslovacas que explotan a los chinchimoyes para extraerle la orina y convertirla en perfume para suegras.
La lucha por el chinchimoye no sirvió mucho, pero nos ayudó a conocernos, comprometernos y pensar un futuro juntos.
Mi Calaverita hermoso, mi pancita llena de grasita de capón, te extraño como el maiten al chimango, como la mara al coiròn, como Mario Das Neves a la letra “S”.
Me cuesta vivir lejos de tus mimos, lejos de tu aliento mañanero parecido a una colitis de Fredy Kruger, me cuesta estar lejos del canelòn con raya al medio.
Bueno, me voy despidiendo, voy a seguir leyendo “Entre las Sabanas de Doña Rosa” de Jorge Oriola, y te recuerdo que tenes que seguir con el tratamiento.
Acordate, todas las noches antes de acostarte, tenes que untarte la chagar con grasa de motor de camioneta Ford F100 vencido y envolverlo con bolsas de supermercado Rumbo.

Te quiere hasta el cielo ida y vuelta, Tu eterna amada, Milita.

pd: te manda un abrazo el “Pelado Soretero” como lo llamabas cariñosamente a Bruce Willis.

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

Deja un comentario