“Carta de Jennifer Lopez a Calaverita Mateos”

California , 3 de Mayo de 2018

Hola mi pancita con glamour…

¿Como está mi Calaverita, mi sostén y corpiño en este mundo?…yo, aquí, en las costas del Pacífico en la mansión que me alquiló la Paramount mientras comenzamos a grabar la última película de Oliver Stone basada en tu lucha contra los fondos buitres el año pasado en Wall Street y que me llevó a conocerte y enamorarme hasta la tutuca.
Si, ayer hablábamos con quien hará de Calaverita en el film, el salame de Leonardo Di Caprio, quien me preguntaba como te conocí.
Y recordaba yo ese momento en que la casualidad hizo que una mañana en New York, yo me dirigía al salón de belleza “The Conch Pélad Garp Too Much” a depilarme la bigotuda que ya parecía el marulo de Mickel Jackson en la juventud asomando de la chabomba, y justo cuando pasábamos con mi chofer por la puerta del edificio de la Corte Suprema de Justicia vi un muchacho que subía las escalares corriendo, a pasos de tigre, vestido con una bombacha de campo, alpargatas Pampero y una camiseta del Club Deportivo Ceferino de Esquel, hasta llegar al lado de un viejito feo y encorvado (que supe luego se trataba del Juez Griesa).
Te paraste en frente de Griesa, mientras se te caía el pantalón y el calzoncillo evidenciando en tu desnudez el pene pintado con todas las banderas de latinoamerica, mostrando a todos los que andaban por ahí una cartulina que rezaba el poema revolucionario que inspiró la película de Oliver Stone:

“Aquí me pongo a cantar en contra de los Buitres del Fondo
En la voz de los Pueblos del Sur, para su actitud terca
Le digo a usted, Cuervo Griesa, si quiere llevarnos a lo hondo
Sosténgame este trozo de nerca sin escamas llamado perca”

Fue el flechazo de tu heroica travesía la que me enamoró inmediatamente. Pero justo una manada de policías de la Corte Suprema de New York salió del edificio y se arrojó sobre vos, defendiendo al viejo choto de Griesa. Entonces, le pedí al chofer que detenga el auto y fui corriendo hasta donde estabas vos, dije que estábamos ensayando una escena para una película y que vos eras el actor principal, cosa que los pelotudos creyeron y que nosotros aprovechamos para tomarnos el palo.
Cambié de opinión respecto a despendejar la cachufleta y nos fuimos directamente a mi mansión ya que la “quetejedi” a esa altura me aplaudía de la calentura que tenía. Llegamos, no alcanzamos a ingresar al living, que sin mediar palabras nos quitamos la ropa en el pasillo y casi sin darnos cuenta estábamos sacudiéndonos las pilchas sobre el piano de la sala de estar.
Recuerdo que manera de darle guacha toda la noche hasta quedarnos dormido.
En la mañana, media almohada llena de baba y vos que venías en calzoncillo caminando con el desayuno a la cama. Ay, mi vida, recuerdo que rico esas torta fritas cocinadas en grasa de chancho recién hechas con un garrón de cordero frío que traías en la mochila desde Esquel y unos mates amargos como pedo de asno que me hicieron la mujer más feliz del mundo.
Luego de declararnos amor eterno, paseamos por el parque de aquella mansión, mientras vos hacías patito en la laguna artificial y me contabas que debías volver a tu Pueblo chubutense a atender tu empresa de embutidos de rodilla de piche llamada “Má Salame será vó” que ya poseía franquicias en once países del mundo.
Dormimos una noche mas, meta y meta guacha sin parar. Al despertar, te habías ido ya para no molestarme y dejarme descansar. Me asomé por la ventana y en el paredón de la casilla de los guardias de mi mansión, aun se leía el poema amarillento que habías dejado escrito con el cloro que te echaste antes de partir:

“Los caminos de la vida tiene esos milagros al galope
de ponerme en mi vida a la más bella morocha
a ti te digo cuando estés triste, Jenni Lope
Recuerda las noches y tus saltos con esta garrocha”

Lloré toda el día y no tuve más remedio que llamar por teléfono a Oliver Stone y contarle lo sucedido. Su inmediata respuesta fue:

“The conch of your pic, Jennifer, esto lo hacemo película, lo hacemo, y la levantamo en pala, la levantamo”

Es así que hoy, en la actualidad, está en rodaje la película sobre la vida del hombre más revolucionario de este momento y que cambiará el orden del sistema financiero y jurídico internacional luego de la intervención en New York frente al Juez Griesa y ya tiene nombre:

“The Skully and the kick on the ort of Güitres fonds”

Bueno, mi cosita más linda, no te aburro mas, te mando el beso más grande que te imagines y una sarandeada en el cogote de chinchimoye para que recuerdes que te extraño.

Besos, tu Morocha jetona.

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

Deja un comentario