“Anibal Manija, el inventor de Esquel” – (Leyenda patagonica)

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Nacido en Esquel, en el Barrio Mataderos en el año 1932.
Padre desconocido y madre violenta que acostumbraba a descargar sus frustraciones con el pequeño tirandole de ambas orejas por lo menos 37 veces por día.
Cierta tarde, a la edad de 6 años, Anibal merendaba un mate cocido con torta fritas de Rico Pan y se observó a si mismo en el reflejo de la taza, advirtiendo las desproporcional dimensión de sus orejas asomando por ambos costados de su rostro, que lo asemejaban a una taza con dos manijas.
Inmediatamente, se dio cuenta que las tasas de té y los jarritos para beber la leche o carecían de manija para asir el recipiente o simplemente tenían una sola manija.
Semejante revelación despertó la notable imaginación del niño que decidió fugarse del hogar, subió a La Trochita Esquel y viajó entre las valijas hasta Ingeniero Jacobassi. Allí se coló en un camión que lo dejó en Santa Rosa, La Pampa, y de ahí hasta Capital Federal lo hizo aferrado a las ruedas de un pequeño avión.
Una vez en la Capital, Anibal Manija se dirigió a primera hora al Instituto de Invenciones y Patentes Industriales de la Nación Argentina y pidió inscribir formalmente un nuevo invento:

“La taza con dos manijas”

El invento revolucionó la industria de la vajilla mundial convirtiendo a Anibal Manija en el millonario más poderoso luego de Aristoteles Onasis.
Regresó a Esquel en 1975, pensando que su madre estaría orgulloso de él, pero al encontrarse cara a cara con ella y, en un gesto de soberbia, Anibal Manija le señaló sus dos orejas esperando una respuesta de la madre.
Ella lo miró despreocupadamente y dijo:

– “Pareces un Citröen con las puertas abiertas” –
.
Anibal Manija se suicidó con una sobredosis de cacao con leche. Su cuerpo descansa en el cementerio de Esquel. Su epitafio reza:

“Yo, Anibal, viví mi vida hasta la manija”

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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