“Alfonso Pochoclo Clos – Una vida de película”


Alfonso Clos nació en la “África mia” en una bella “Casablanca”. Su familia lo abandonó, pero su crianza estuvo a cargo de “El Padrino” quien le dijo “La Profecía” de su vida al pensar a su querido criado viviendo en otro lugar, y le colocó el apodo “Pocho” y gracias a la “Fuerza del Cariño” pudo tener una infancia feliz.
En la escuela era inclasificable, era “El bueno, el feo y el malo”. En la adolescencia, Alfonso Pocho Clos decidió zarpar de África hacia el nuevo continente en el “Titanic”.
Si bien no era un “Río Bravo” ni el “Apocalipsis now”, Pocho Clos le temía a que apareciera algún “Tiburón”, y eso sumado a que el océano estaba un tanto furioso y lo hizo marearse y pensar si esto era ir al pasado o “Volver al Futuro”, pero pronto.

Desembarcó en “Manhattan” y al ver en las calles “La vida de los Otros”, tanta gente loca envuelta en una “psicosis” se imaginó que había llegado al “Planeta de los Simios”.
Salió a buscar trabajo y tuvo “Entrevistas con el Vampiro”, pero no le convencieron, hasta que “El Cartero” le recomendó ir a ver a un tipo que daba trabajo en negro a los inmigrantes, un tal “Harry el sucio”.
Al llegar hasta el hombre en cuestión, Pocho Clos le cuenta su viaje y el deseo de trabajar, entonces “Harry el sucio” le dice sujetándole el hombro: hijo, “Cuenta conmigo”.

Escuchó la historia de Pocho Clos y pensó que había sido una vida de película, entonces le dio el trabajo de acomodador en un “Cinema Paradiso” que poseía en un barrio de las afueras de la ciudad.
Pocho Clos, con las ultimas monedas que tenia las invirtió en maíz pisingallo, lo tostó y a ese alimento lo bautizó con su apodo y apellido “Pochoclos” y lo convidaba a los asistentes a la sala cinematográfica, inaugurando una nueva manera de ver cine, comiendo pochoclos.
Pocho Clos se hizo famoso, millonario, colocó una cadena de cines en todo “Manhattan”.
Un día, mientras su hijo estaba triste por un episodio típico de la infancia, Pocho Clos lo sentó en su falda y le dijo:
Hijo mio no llores, “La Vida es bella”

– Fin –

Calaverita Mateos (Esquel)
www.calaveralma.com.ar

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